jueves, 13 de noviembre de 2014

Madre reclama justicia

Dania Virgen García


Celia Pérez Chinique, afirmó que en el juicio oral que se realizó contra los acusados Álvaro Ricardo Tapia Díaz, alias (el buze), Yoan Michelle Hernández Artiaga alias (el indio), Raidel Valle Echevarria alias (el mingo), y Juan Manuel Hernández Gutiérrez alias (el picú), por el delito de asesinato de su hijo Yonadrys Tomas Gil Montejo alias chacho de 21 años de edad, el presidente, jueces y fiscal no actuaron con la integridad que constituye la legislación de la constitución.

Pérez Chinique, reside en la Calzada de Güines número 803 interior, apartamento 7 entre Pepe Prieto y Miranda reparto La Rosalía municipio San Miguel del Padrón. Su hijo Yoandrys, moraba en la vivienda de Yeney con quien tenía un compromiso del que procrearon una niña que dejó con un año de edad, residente en Frank País numero 140 interior reparto Llamazar, provincia Pinar del Rio.

En la madrugada del 16 de marzo, Yoandrys se encontraba con el tití un joven de 16 años de edad dentro de la Discoteca que pertenece al hotel de Pinar del Rio, los dos tuvieron una discusión con el picú, este último se retira del lugar. A la hora no precisa Yoandrys  y el tití salieron del local. Lo estaban esperando cuatro individuos.

El indio le sale al paso a Yoandrys y tienen una discusión acalorada, el primero le da una bofetada motivando una riña, tití emprende a correr, el indio apuñala a Yoandrys y en el forcejeo el segundo logra quitarle el cuchillo y lesiona al primero; el buze valiéndose del momento, hirió por la espalda a Yoandrys quien desangrándose caminó unos pasos hasta caer al piso.

Los cuatro agresores lo arremetieron a patadas por todo su cuerpo y rostro, le gritaban ¨habanero te vamos a matar¨, un joven al que le dicen el negro que estaba en la multitud, le gritó, ¨déjenlo que lo van a matar¨, casi sin vida lo abandonaron derribado en sangre.

Los trabajadores del hotel y de la discoteca no avisaron a la policía, ni prestaron auxilio. Dos muchachos que pasaban en un carro lo recogieron y dejaron en el hospital, donde falleció.
La fiscal solicitó prisión preventiva para el buze. El resto fue liberado bajo palabra hasta la fecha del juicio.

El juicio se celebró el día 29 de julio, con Expediente de Fase Preparatoria EFP, 19/ 2014, seguido por la cusa 157/2014, la fiscal Elsa, sustituyó el delito de asesinato por el delito de homicidio. Los familiares de la víctima no fueron notificados. Se enteraron por la viuda. El juicio fue un complot que favoreció a los acusados.

El abogado del indio declaró, que la PNR tuvo un mal proceder contra su defendido que quedó  más grave que el occiso.

La perito mostró que la necropsia determinó, que el occiso fue apuñalado con dos cuchillo diferentes, que le ocasionó heridas en el tórax y en el cuello, la cabeza fue desprendida de la nuca, el bazo y el hígado fueron cuarteados, y el resto del cuerpo presentaba decenas de laceraciones, que lo antes expuesto fue provocado por las patadas que le arrojaron los acusados, ocasionándole una hipotermia que le causó la muerte.

Se demostró que los acusados tenían tres cuchillos, uno apareció detrás de una mata del lugar de los hechos, el otro fue dejado en una taquilla del hospital por uno de los pres meditadores que intentaba concluir la acción, el otro no apareció. Aseguró la madre del inmolado que la fiscal y abogado trataron de confundir a la patóloga.  

Los sancionados no pasan de los 21 años de edad, le fue dictada la sentencia de privación de libertad a tres de ellos, cinco años para el buze, cuatro para el picú y tres para el indio, el mingo fue puesto en libertad inmediata. La sentencia quedó concluida sin derecho apelación. La madre del inmolado, no estuvo de acuerdo con la sentencia.

El indio es familiar de un jefe del Departamento Técnico de Instrucción DTI.

Días después la esposa del inmolado se dirigió al tribunal en busca de la sentencia, le explicaron que no podían entregarle la copia de la sentencia, que podían leérsela.


El 4 de agosto se personó Celia en la Fiscalía General de la República en la Habana, la atendió un fiscal llamado Víctor, luego que la doliente le describiera sus inquietudes, el funcionario le dijo que la fiscal había actuado correctamente, que si no estaba de acuerdo con el resultar de la PNR, instructores y la fiscal podía hacer un escrito quejándose de los mencionados. También estaba en su derecho solicitar la casación.

El 21 de agosto Celia le entregó el escrito de queja al fiscal y el 26 del mismo mes, recibió una llamada que tenía que personarse el día 28 para una buena noticia, la fuente  se personó en la citada fecha, el fiscal le comunicó que habían aceptado la apelación y que tenía que esperar 60 días hábiles para que el Tribunal Supremo le notificara.

Pasaron los 60 días y a Celia nunca la citaron, tuvo que llamar al funcionario y preguntarle si podía ir al tribunal para indagar sobre el proceso. El 24 de octubre Celia Pérez se dirigió al tribunal donde la atendió la secretaria de la sala primera de lo penal, quien le informó que la apelación le fue entregada el día 22 de septiembre con número de expediente 1196/2014, y que no tenían la fecha del juicio fijada.

dania@cubadentro.com

 
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