miércoles, 13 de agosto de 2014

Historias de las prisiones cubanas primera parte

Dania Virgen García

Durante  muchos años la dictadura cubana ha querido esconder los conflictos entre presos y militares. Estos últimos han sido los principales responsables de muchos hechos de sangre dentro de ellas.

En los años 70 hubo varias prisiones que se caracterizaron por los incidentes violentos, como la sección 4, de Pinar del Rio, y San Ramón, en la provincia de Granma.

A esta última  enviaban a los delincuentes más connotados a cortar caña.  Lo menos que hacían eran cortar cañas, se agredían entre ellos, y a los guardias también.

Los militares de aquel tiempo usaban en toda las prisiones machetes, y no tonfas. Había militares que tenían los machetes afilados y provocaban a los presos para cortarlos. Los  oficiales usaban bayonetas, que también fueron utilizadas para agredir a los presos.

Un régimen de corrupción, y violencia ha imperado en todos estos años en las prisiones cubanas. 

En el año 1975 construyeron la prisión del Combinado del Este, en la Habana. El edificio uno era destinado para los presos políticos, el tres para cualquier delito. El cuarto piso del mismo edifico del sur y norte era para los menores.

En el edificio dos, en el año 1978, el cuarto piso fue empleado para los presos incomunicados. Todos los criminales connotados que estaban en la prisión de Guanajay fueron a  parar allí. Al unirlos hubo varios muertos en diversos hechos de sangre.

En aquel entonces el área  47 todavía no tenía fama.

Después de 1980, se creó en esta prisión un programa llamado A1, que era visita familiar cada seis meses, vista conyugal cada un año, esto era para los delincuentes connotados. A estas personas los ubicaron en el área  47, junto a los condenados a la pena de muerte. Allí permanecían años,  sin tener vínculos familiares de cualquier tipo.

Hubo presos que todavía están en cadena perpetua, que en aquel entonces permanecieron 8 años dentro del área 47. Esto provocó una cantidad de hechos de sangres,  muertos, y violaciones sexuales, esta última por la falta de contacto con una mujer por años. Los presos rompían las rejas y liberaban a sus amistades.

En el 1990 debido al régimen tan severo implantado en la prisión, los presos comenzaron a rebelarse, y se gobernaban dentro de ellas.  Los guardias eran un cero a la izquierda. Fue la época de los ninjas, los presos rompían los muros para fugarse, algunos regresaban, otros no.
Debido a la violencia que imperaba, los presos dormían en los techos, en la cocina, y en cualquier recoveco. A la hora del recuento los llamados disciplinas decían la cantidad que ellos querían. No había control, lo guardias no sabían qué hacer.

El gobierno reconoció que  había cometido un grave error y violaciones de derechos humanos, entonces desintegraron el área del 47, y la dejaron para castigados.

Martín, un guardia corrupto, anárquico y famoso por su diabólica mente,  utilizaba las artes marciales, para chantajear a las mujeres de los presos y violarlas aunque también tenía relaciones con presos homosexuales.

Fue quien enseñó al militar Rafael Riquelme toda su maldad y a otros militares también.
Martín creó una banda de guardias, en la que  incluyó a Riquelme, debido al tamaño, y con el apoyo de los delincuentes más connotados, que se llevaban muy bien con él, derrotó  a otras bandas más débiles, se adueñó de la venta de bebidas alcohólicas y del tráfico de estupefaciente y drogas.

El capitán Rafael Riquelme, inicio su carrera militar a los 20 años de edad, en el año 1991. En 1996 un preso le cortó el rostro.

La mayoría de los miembros de la bandas de militares creadas por Martín están presos actualmente por violaciones sexuales, corrupción, y robo, excepto Riquelme y Alcides, este último fue discípulo de Riquelme mucho después.

En el año 1993 se fugaron de la prisión los presos peligrosos Viginita, y el Pugi, con dos guardias y dos AKM, debido al descontrol  que  imperaba en la prisión.

El gobierno mandó a construir tres prisiones en la provincia de Camagüey, la especial de la 26 más conocida por Kilo 8, para presos peligrosos, Kilo 7 para presos de 20 años, y Kilo 9 para presos de 10 años.

Abrieron la especial: Establecieron nominación de presos en todo el país y fueron a parar a esta prisión.

En Kilo 8 reunieron a todos los criminales connotados del país. Con este error del gobierno, ocurrieron en aquellos años centenares de hechos de sangres, hubo lesionados, violaciones sexuales, auto agresores, presos que se daban candela por el pánico, y muertos en peleas entre presos y militares.

El capitán Mora era el jefe de la prisión.  Mató a su esposa, y luego de ser sancionado lo pusieron de jefe de cocina en la prisión de Kilo 9, que presentaba dos características, una de presos y otra de presos militares.

La prisión la especial de la 26, tenía tres fases.

En la primera fase, tres presos en una celda, los presos se atentaban entre ellos para ser el primero, o dos atacaban al otro.

Al ver que no resultó tener a tres presos connotados juntos, tuvieron que separarlos, y ubicarlo por separado. Esta fase tenía que permanecer un año en celda.

Segunda fase: 8 connotados en un cubículo, con dos años de buena conducta, pero la cuenta no daba: los más agresivos violaban, apuñalaban, y hasta mataban.

Tercera fase: o ibas para tu provincia o te quedabas en los destacamentos.

El primer motín que hubo en las prisiones cubanas fue el del año 1991, que fue en la prisión de Sancti Spíritus, provocado por el preso alias Caruca, y otros presos de la mismas característica que eran de esa provincia. Este motín fue provocado porque varios funcionarios de orden interior  golpearon a un menor de edad y los presos se indignaron. Hubo varios muertos y decenas de heridos graves.

Todos los presos que habían participado en motines del país fueron a parar a la especial de la 26.
En el año  2004 debido a que fue un fracaso en esta prisión, por la gravedad de los problemas, a pesar de la furia de los guardias que era de lo peor, peor aún era la de los presos.

Al tiempo, las autoridades, al darse  cuenta de que había cometido un grave error, decidieron construir varias prisiones de régimen especial en el país. Así los presos regresaron a sus provincias, y solo quedaron allí algunos de los peligrosos.

El motín más famoso  fue el segundo del Combinado del Este, en el año 2005. En aquel entonces el jefe de la prisión era Carlos Quintana, que por su mal trabajo fue escalonado y ubicado de jefe de un departamento de la Dirección Nacional de Cárceles y Prisiones, en La Habana. En aquel motín hubo varios muertos. Fue provocado por uno de los presos más peligrosos José el Quijá, con su banda Just as I am, que significa en español “justo como soy”. La banda controlaba todo lo que se movía en la prisión con ayuda de los militares.

El primer motín fue 18 de marzo de 2005, en la prisión antes mencionada. Los disciplinas del cuarto norte del edificio uno, alias el Fiera, y Planes, que pertenecían a la banda se enteran que van a ser trasladado de cordillera para Villa Clara, en un mensaje que le envía José el Quijá (que tenía una gran influencia con los militares) para que no perdieran su dinero y recogieran todo el negocio que tenían regado. En aquel tiempo se vendía mucho vino, ron, pastillas, y drogas.

Como no podían vender toda la cantidad de bebida y  droga, comenzaron a beberse todo aquello, y a regalarlo. A la hora de trancar a los presos estos ya estaban en un estado de embriaguez total, muchos se encontraban en el piso. Empujaron al guardia y cuando el militar quiso hacer su trabajo, el preso Plana pinchó al guardia en el brazo y el guardia escapó corriendo. Entonces, todo los presos que estaban drogados y borrachos siguieron a los disciplinas, quemaron colchones, rompieron la TV y los teléfonos.

El motín duró hasta el día siguiente. 

En este motín las Avispas Negras entraron por el techo y reprimieron a los amotinados. A ninguno le levantaron causa, por la golpiza que les propinaron a los presos, que quedaron  que con lesiones, y heridas  graves para toda la vida. Hasta hubo uno a quien le sacaron  un ojo. 

Luego que se enteraron las autoridades de la Seguridad del Estado que José el Quijá  había sido quien había avisado a los disciplina, proponen llevárselo de cordillera y este se enteró por los militares.

 El 5 de abril amaneció José el Quijá, repartiendo  bebida, droga, pastillas, y amotinando el piso.
José el Quijá, El Noli, y Enriquito del Vedado,  a los que no querían participar los amenazaron con apuñalearlos. El Noli, junto a otros presos, comienza a  pinchar a otros presos. José calma a él Noli, diciéndole que trasladaran a los presos que no querían participar para el aula con sus pertenecías. Allí los encerraron.

Ya estaban los generales Marcos, y Colomé Ibarra, pero los presos pedían que Fidel era, el que tenía que estar allí.  Les decían que a Fidel no lo podían molestar, que dijeran sus demandas y que no lesionaran a más presos.

El Noli, uno de los presos más peligrosos que hay en el país, molesto, mandó a un tal Chiki, a que le prendiera fuego a todos los colchones del aula donde se  encontraban los presos que no participaron. Como consecuencia  hubo cinco que murieron  quemados, y 22 lesionados por quemaduras.

El Noli, fue a parar a la prisión de régimen especial de Agüica, al área la polaca. Ahí se parcializó con los guardias, con el antiguo jefe, Emilio Cruz, y comenzó a presionar a los presos, a cambio de visitas conyugales por 24 horas. Los presos de su tiempo, como Otero que estaba en esta área, que no permitía lo que estaba haciendo El Noli, a este último no le cuadraba que estuviera junto a él, en combinación con Emilio lo enviaron para la prisión la especial de la 26 en Camagüey. 
Rafael el Loco, otro preso que estaba en la polaca, también fue enviado para la prisión de Villa Clara, por no estar de acuerdo con El Noli.

Unos años después el loco fue a parar al área  47, y Otero y el Loco se  enemistaron a muerte con El Noli.

Planes y el Fiera fueron indultados en el año  2011. El resto está con cadena perpetua.

La antigua área especial de la prisión de Guanajay que fue poblada por presos ministros, donde falleció Abrantes, está siendo preparada para ubicar a todos los condenados  a cadena perpetua y de régimen especial de occidente.

Otra catástrofe.  El teniente coronel Rodrigo, es quien está al frente del programa de seguridad en el nuevo desastre, que implantará un régimen especial como el de las prisiones estadounidenses.

En las prisiones existen otras bandas llamadas, Obsorbo, Okey Okey, y la Nueva Generación, entre otras.

dania@cubadentro.com

 
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