domingo, 29 de junio de 2014

Caos y corrupción en las oficinas de registro civil

Dania Virgen García

Antes de que entrara en vigor  el nuevo reglamento de Inmigración el 14 de enero de 2013,  hacer trámites legales en las oficinas del registro civil era menos engorroso que ahora. 

Cobraban en ese tiempo entre 5 y 10 CUC por cada trámite a los interesados en salir del país, fuera de visita familiar o permanente.

En las oficinas de inmigración tenías que dar entre 25 y 30 CUC, y en ocasiones había que dar un poco más.

Resulta que esto ha dado una vuelta a favor de esos empleados y funcionarios del MININT.

La mayoría de los cubanos solo quieren irse del país. Cuando  les preguntas por que quieren irse, te responden, esto no da más. Prefieren pasar trabajo fuera de Cuba que tener que soportar las mentiras de los nuevos lineamientos económicos que le han traído más problemas al pueblo.

Hace unos días atrás, las conexiones a la red de las oficinas del carnet de identidad estuvieron paradas.  Los funcionarios no daban explicaciones y maltrataban a aquellos que necesitaban realizar un trámite. Pero no era con todas las personas los tratos desagradables: a los que depositaban algún billetico en CUC, les era solucionado el problema al momento.  

En las oficinas de registro civil, donde se obtienen las copias de inscripción de nacimiento, matrimonio, divorcio, defunción, y fe de soltería, hacer un trámite de los mencionados es un problema. Te dicen que tienes que esperar 15 días o más.

Hay personas que pueden darse el lujo de sobornar al empleado, pero los que no pueden darse ese lujo, tienen que halarse los pelos. Cada documento de este tipo cuesta 20 CUC.

Hace dos meses que el registro civil de la Habana Vieja, situado en la calle  O’Reilly, está cerrado porque se derrumbó. Los trabajadores del lugar fueron ubicados en el tercer piso del palacio de matrimonios de Prado y Ánima, pero no pueden  ejercer los trámites legales debidos que los libros se encuentran bajo llave entre las ruinas del derrumbe.

La ex presa política Madeline Lazara Caraballo ha tenido que dirigirse a los centros antes mencionados, y ser peloteada por no tener dinero para sobornar a estos funcionarios.  No ha podido sacar uno solo de los documentos que le pidieron en la oficina de refugiado para su primera entrevista.

El pasado 19 de mayo una trabajadora del registro civil  le dijo que tenía que dirigirse  al registro civil de Centro Habana. Cuando llegó allí, le dijeron que no podían resolverle la situación porque no pertenecía al territorio.

Tuvo que volver a la oficina reubicada en el palacio de matrimonio, donde pertenece. Allí, Leidis, la registradora del departamento civil, le manifestó que Gloria, la directora  provincial dijo que era un problema interno del país y que no podían remediarlo hasta nuevo aviso.

El 20 de mayo, Madeline Lazara volvió a la entidad y tampoco pudo resolver su problema. La directora le dijo que no podía hacer nada por ella.

Una persona a la que le comente la situación de Madeline, me contó que su prima pertenece a este registro civil, y le cobraron 20 cuco por sacarle una inscripción de nacimiento.


Madeline Lazara tuvo que llamar al departamento 21 para dejar la queja. El pasado 22 de mayo se persono un agente del DSE y le manifestó a la directora del registro que tenían que solucionar la situación porque crearían un problema político.

dania@cubadentro.com

 
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