miércoles, 8 de enero de 2014

Desde las prisiones

Dania Virgen García

Desde  la prisión de Quivicán, en la provincia  Mayabeque, el preso político Osvaldo Rodríguez Acosta informó que un preso con trastornos mentales llamado Alain Núñez Ruiz, el pasado 2 de diciembre,  en un acto de desesperación se cortó los testículos, luego de recibir una severa golpiza por parte del jefe de orden interior, el teniente Aroldis Rodríguez. El preso declaró que intentó contra su vida para protestar por los métodos de torturas que emplean en dicha prisión.

También en la prisión de Quivicán  se encuentra bajo régimen severo en una celda de castigo aislado, desde hace más de dos meses, el preso cubano-americano Carlos Alberto Pérez Ávila.

Por otra parte en la prisión de Guanajay, provincia de Artemisa, el preso Yosvel Román Ramos, del destacamento cinco, integrante de la Unión Patriótica Cubana (UMPACU), dijo a esta reportera que el pasado sábado 14 de diciembre un preso con problemas siquiátricos, llamado Alexis, intentó suicidarse en dos ocasiones. El preso se encontraba en una celda de castigo cuando el carcelero que estaba de guardia lo encontró en el intento de suicidarse.

El guardia le comunicó a su superior, el oficial Idalberto Ramos, que en la celda había un joven que intentó ahorcarse y estaba muy mal, que lo llevaran para el hospital, pero el superior respondió que “el preso no era de su familia, que si se quería ahorcar que lo hiciera”. El preso  por segunda vez intentó ahorcarse y casi lo logra.   Cuando se dieron cuenta,  estaba casi muerto. Se encuentra muy grave, en el Hospital “Julio Trigo”, en el municipio Arroyo Naranjo. 

También en la prisión de Guanajay, un preso inválido y de avanzada edad apodado el Gallego, quien está operado de la cadera, con tornillos pasados,  fue golpeado por el jefe de orden interior, mayor Emilio Guilarte Ramírez.

Como el preso, como no puede caminar los reos le alcanzan la comida. El día de los hechos, el jefe de orden interior no permitió que se la llevaran. El anciano se disgustó y lo llamó asesino. El militar se le abalanzó y le propinó bastonazos y patadas,  provocando que se le corrieran los tornillos de la operación.

El anciano se plantó, y la jefatura de la prisión logró desplantarlo diciéndole  que le sería dada la libertad por  licencia extrapenal. 

El militar que golpeó al anciano continúa abusando de  su poder, a pesar de que está esperando un juicio precisamente por abuso. El oficial acostumbra a ofender a los presos  y les propina severas golpizas hasta dejarlos desmayados.

Desde la prisión provincial de Holguín, un recluso que pidió no se revelara su nombre, aseguró que el preso Ernesto Fernández, de 41 años, fallecido hace dos semanas, no murió envenenado, sino como consecuencia de una golpiza que le propinaron varios carceleros y presos paramilitares. Asegura que lo dejaron en coma hasta que falleció.

El 26 de octubre, Ernesto Fernández fue trasladado para el Hospital Lenin, de Holguín, con convulsiones y  la azúcar baja. El 4 de noviembre le realizaron la traqueotomía, porque los médicos no lo podían mantener más tiempo entubado. Se encontraba en la sala de terapia intensiva, cama 4.

Para librarse de responsabilidades, los jefes de la prisión del preso, le entregaron a los familiares la licencia extrapenal. El preso falleció poco después. 


dania@cubadentro.com

 
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