domingo, 3 de noviembre de 2013

La noche

Dania Virgen García

Realmente no creí que los dioses rotos existieran, estoy cansada, son los dos poemas de las madrugadas, caminos sin destinos, todo parece que esta deshabitado, habrá toque de queda o es una ocurrencia de mi mente.

“Niña, te vas conmigo por 5.00 pesos CUC”.

No faltan las groserías, humillaciones, los chantajes, y las estafas.

Allí están con la clase social más bajas las profesoras y profesores y los estudiantes universitarios,  de secundaria básica y técnico medio.

Hombres con hombre bien casados con hijos, y mujeres de la misma manera, que se apoyan en Mariela Castro para apoyar su corrupción.

Perdone, no quiero discriminar a nadie.

La suciedad de la mente y su fantasía.

“Por una chupaita dos pesos, cinco si te la introduzco en el culo, y siete si te la introduzco a ti.”

Mujeres y hombres de 40 y 50 años teniendo sexo con niños y niñas de 14, por 10 pesos CUC.

En lo anteriormente dicho se incluyen a los turistas depravados e indecentes que entran al país llenándolo de mugre  permitida por el propio gobierno.

La maldita economía es la culpable de todo, y la chapucería de los altos dirigentes.

Yo pensé que lo único mal hecho que existía era la concupiscencia de mi mente, darme unos trago, divertirme de vez en cuando, y soñar con cosas malas. Después ir a la iglesia, confesarme con el padre para poder comulgar. Pero no es así. Me doy cuenta que no estoy diseñada para vivir esta época de hecatombe, la nueva civilización primitiva que hay en el país.

Pensé que lo del más fuerte que  sobreviviría era en la época de los noventa, pero esto es un virus peor que el del VIH-SIDA, el cólera, el dengue, el condiloma. Actualmente no se sabe la cantidad de casos que hay infestados en el país, muchos de ellos adolescentes.

En esta época hay exceso de podredumbre. Una mujer y un hombre de cualquier edad pueden también ser víctima de esto.

Cuando leí el libro Habana-Babilonia,  creí que su autor, Amir Valle,  exageraba.  Hoy me doy cuenta que todo eso existe y más.

El teléfono celular  no solo lo utilizan  los policías de la Seguridad del Estado, los altos funcionarios del gobierno,  sino también las jinetera(o), y proxenetas.

Con 44 años que voy a cumplir, me preguntaba que era el doce y medio. Es un prostíbulo, lo único que ahora es un prostíbulo social de la calle, protegido por agentes del orden público y el DTI. Con una llamadita la matrona o proxeneta, localiza a la jinetera (o) y tienes hecho tu pan sin problema. No falta la droga.  Pagas un porciento y me llamas al día siguiente.

La noche no es para aquellos que no tienen que ver con la farándula. Consecuencia del periodo especial. El pasado pasó y el futuro se construye desde la mierda que estamos viviendo.


dania@cubadentro.com

 
Design by Wordpress Theme | Bloggerized by Free Blogger Templates | coupon codes