miércoles, 7 de agosto de 2013

Oficiales del MININT corruptos

Dania Virgen García

No es  extraño que un alto por ciento de los  oficiales del MININT y funcionarios del sistema penitenciario cubano sean corruptos. Cabe aclarar que estas personas bajo el uniforme que utilizan para sus fechorías, se muestran como los más revolucionarios y competentes. A los  detenidos y presos los maltratan, los insultan con palabras obscenas, los humillan, los someten a torturas.

Son los que en un tribunal se paran para mentir, y ahí están sus seguidores, desde el presidente del tribunal, hasta el fiscal.

De esta manera cree el sistema  que va a derrocar al enemigo. Si delante de sus narices, a diario, tiene a decenas de ellos.

Menciono  varios ejemplos.

Desde la prisión de de régimen severo de Kilo 7, provincia de Camagüey, el reo Félix Alfonso Pérez Gamboa, dijo por vía telefónica que el pasado 24 de julio, un carcelero fue sorprendido con más de 1 000 tabletas de carbamazepina.
El sábado 20 del presente mes, fue capturado el carcelero primer sub oficial Víctor de orden interior del MIN INT, que trataba de penetrar a la prisión 1500 tabletas de soporífero del mencionado medicamento.

Por otra parte en La Habana, se halla bajo investigación en su domicilio, sito en Buena Vista, municipio Playa, la instructora del MININT, María Elena Martínez, acusada de varios delitos, entre los que se encuentra el tráfico de drogas.

Aseguró la fuente, que pidió no se mencionara su nombre por medida de seguridad, que la mencionada militar, transportaba la droga vestida de uniforme en la moto Suzuki que tenía asignada por su cargo, junto a su esposo Jorge Luis.

La militar trabajó en la 5ta unidad de Playa, y cuando fue capturada desempeñaba el cargo de instructora en la unidad de la policía de Zapata y C, en El Vedado.

La instructora María Elena aceptaba sobornos de familiares de los detenidos, abusaba del cargo. Según la fuente, también consume  estupefacientes.

En el centro de trabajo forzoso CETEM, Ceiba 5, situado en la provincia de Artemisa, fue acusado por el delito de tenencia de sicofármacos el recluso Leoner Betancourt Salgado, de 37 años de edad.

Los sucesos son narrados por la madre del preso Nelsa Salgado Sánchez y su hermana Yoramis Betancourt Salgado.
Según ellas, el pasado 19 de marzo  se encontraba jugando Betancourt con el reo Misael, el juegos prohibido, ( el siroc), al que le ganó 25 mil pesos moneda nacional. El preso le prometió pagarle cada centavo del dinero que había ganado.
El preso Misael para no tener que pagarle esa cantidad de dinero, le dio al reeducador Hugo 10 mil pesos en moneda nacional que equivale a más de 400 pesos moneda convertible, para que le introdujera un frasco de carbamazepina a Leoner Betancourt, y así no tenerle que pagar dicha cantidad.

Al llegar el reo Betancourt al campamento, aparentemente  iban hacer una requisa. A donde primero se dirigieron fue a la cama del preso. Debajo de su almohada le encontraron un frasco de dicho medicamento. El preso fue conducido a una celda de castigo y a los dos días le fue encontrado, según el reeducador, otro frasco de desodorante con el mismo medicamento, siendo trasladado para la prisión de Guanajay.

El recluso Leoner Betancourt Salgado, desde el primer momento se negó a aceptar la patraña hecha por el reeducador y el preso Misael. Le contó al jefe del campamento Calero, como habían sucedidos los hechos, este se comprometió a solucionar el problema.

A los tres meses de estar en la prisión antes mencionada, al ver que no se hacía nada, se declaró en huelga de hambre por más de 20 días. Le volvieron a prometer que todo se iba a solucionar y fue trasladado a un campamento.

Su familia ha escrito cartas al departamento de atención a la población contra las violaciones e injusticias situado en  Miramar, y al departamento de atención a la ciudadanía  del MININT, situado en la Plaza de la Revolución. Hasta ahora no han tenido respuestas.

Betancourt Salgado, está acusado de tráfico de estupefaciente con numero de denuncia 84/2013, y EFP 16/2013. Un funcionario del MININT que fue a visitarlo le comunicó que tenía que buscarse un abogado.

En la prisión de Kilo 9, más conocida por la disciplinaria, en la provincia de Camagüey, una fuente de información dijo a esta reportera que el 1er sub oficial Alexander Camellón Fernández, fue sorprendido hace varios días por el oficial del DTI, cuando un preso le entregaba un gallo fino de pelea. En el momento de los hechos, trabajaba como segundo jefe de reeducación.

La fiscalía militar le imputa 8 años de privación de libertad por el delito de cohecho. Todavía el sub oficial se encuentra trabajando en dicha prisión, como funcionario de orden interior.

El recluso Yosvani Socarrás Fernández, quien le entregó el gallo, se encontraba en un campamento, y fue revocado por una riña donde lesionó a otro preso.


dania@cubadentro.com

 
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