jueves, 15 de agosto de 2013

Desde Kilo 7

Dania Virgen García

Desde la prisión de régimen severo de Kilo 7, provincia de Camagüey, el reo Félix Alfonso Pérez Gamboa, y Enrique Bartolomé Cambara Díaz (este último se encuentra en huelga de hambre abogando en contra de las violaciones y abusos de derechos humanos que se cometen a diario contra la población penal, desde el día 2 de agosto) Informaron lo sucedido con la captura del carcelero con los sicofármacos.

El preso Orestes Alonso, le dijo a la fuente que desde el año 2010 el carcelero Víctor, quien es vecino de él, le propuso que buscara presos que le pagaran bien por introducir en la prisión bebidas alcohólicas, pastillas y  otras cosas prohibidas, pero que solo el preso Alonso fuera quien estuviera al frente de todo sin que nadie  conociera su identidad.

El viernes 19 de julio a las 10 y 30 de la mañana, fue capturado el carcelero Víctor Martínez, después que recibiera un paquete de dos libras de café molido que contenía en su interior 1500 tabletas de sicofármacos de efectos similares a la droga, de dimenidrinato, gravinol y difenidramina, y 180 tabletas más de carbamazepina, entregado por la ciudadana Lidia Rodríguez Echevarría, de 53 años de edad, vecina de la calle B número 224 entre 3ra y 4ta reparto Cándido González, esposa del recluso Orestes Alonso Torres de 43 años y vecino del edificio 12 apartamento 18, en Sierra de Cubita.

Alonso Torres confesó que el guardia Víctor logró escapar de la causa 161/2011, cuando fue sorprendido el preso Félix Pérez Luperon, y su esposa Marlene León, con 520 tabletas de pastillas, el día del juicio oral los presos dijeron que ellos no necesitaban pasar los sicofármacos por esta vía sino que el reo Orestes siempre lo pasaba con un guardia desconocido por una vía más segura.

Fueron sancionados ambos reos a 7 años de privación de libertad, y la esposa del preso Félix a cuatro años de prisión domiciliaria, de la casa al trabajo.

En el caso último, los fármacos pertenecían al preso Alexander Garbes Díaz, del destacamento 4, y a su esposa Magali Alcolea, quien le llevó las tabletas el día 18 de julio a las cuatro de la tarde a la ciudadana Lidia Rodríguez a su casa, la cual debía entregar el paquete a un ciudadano desconocido por ella, que la identificaría.

Lidia, la esposa del reo Orestes, se encuentra en prisión preventiva hasta el día del juicio en la prisión de mujeres Granja 5, en la misma provincia, y la dueña de las tabletas Magali, está en la calle.

Aclara la fuente que el recluso Orestes Alonso, siempre ha sido informante en la prisión y de gran confianza para los jefes. 


dania@cubadentro.com

 
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