domingo, 7 de julio de 2013

Denuncian abusos en Prisión de Agüica

Dania Virgen García

El preso hindú Dalvinder Singh Jagpal, quien lleva más de un año en el área de régimen de torturas, las celdas la Polaca, en la prisión de máximo rigor Agüica, Matanzas, y el preso William González Concepción, informaron de los continuos tratos degradantes e inhumanos en dicha cárcel 

El jefe de la prisión de Agüica, Emilio Cruz Rodríguez, como los demás jefes y carceleros de otros centros penitenciarios, tienen un historial de abusos  que quedan impunes desde hace años.

El 23 de agosto de 1999,  Emilio Cruz lanzó a un preso del 3er piso de la prisión. El preso murió al instante. Cuando aquello Cruz era un simple carcelero. Ahora es Tte. coronel. Se ganó los méritos para que lo ascendieran  torturando  y matando a los presos lentamente.

El preso Bárbaro Eliseo Álvarez, se sintió mal el pasado 9 de mayo, y el reo Youset Tejeda Zulueta, que está ubicado en otra celda, comenzó a gritar, pidiendo ayuda. El carcelero conocido por Mendoza, no le prestó atención, manifestándole que ya había llamado a la enfermera. Luego de varias horas sin que acudiera la enfermera,  Tejeda comenzó a discutir con el carcelero, y  este casi le propina una golpiza.  Finalmente tuvieron que sacar al reo Eliseo que fue llevado de urgencia para el hospital y operado de apendicitis.

El preso José Ángel Herrera Jiménez, de 32 años, sufre de insuficiencia renal. Lleva más de seis meses reclamando asistencia médica. Los médicos y enfermeras le suministran altas dosis de calmantes.

En los centros penitenciarios los jefes y carceleros en repetidas ocasiones dicen que la salud de los presos no es una prioridad para el estado cubano. Decenas de presos que padecen de enfermedades crónicas y agudas,  mueren lentamente por la falta de asistencia médica.

Para calmar los dolores, y para dormir, los reclusos toman de 5 a 15 tabletas diarias de calmantes  (ibuprofeno, dipirona), antibióticos y antiinflamatorios, que son traídos por sus familiares. Debido a esto, muchos enferman de úlcera gástrica, que se agrava con el tiempo porque no ingieren leche o jugos. 

Al preso Dalvinder Singh le es negada la asistencia estomatológica desde hace más de dos años por dar informaciones a la prensa independiente.

El preso Francisco Santiago Engroba, sufre de varias enfermedades provocadas en la prisión. Debido a las golpizas propinadas por los carceleros,  enfermó de los nervios. Padece de ulcera crónica por las más de 15 tabletas de medicamentos que toma diariamente.

El 2 de marzo, el preso protestó por la alimentación. Los carceleros lo bajaron y lo llevaron a la cocina, delante de todos los presos que estaban allí, lo rodearon más de 20 carceleros, y delante del jefe de la prisión, Emilio Cruz Rodríguez, le propinaron una golpiza. Lo dejaron con laceraciones y hematomas en todo su cuerpo.  

El 19 de abril fue la visita familiar y el jefe de la cárcel le negó la visita, al padre del preso, de 80 años, que había venido desde Cienfuegos, luego de haberlo tenido esperando varias horas afuera, bajo el sol.

Recientemente, el preso  conocido por Acutí fue salvajemente golpeado por los guardias. Le partieron la cabeza y  un brazo. Tuvieron que enyesarle  todo el cuerpo. La golpiza fue dada por el jefe de orden interior Arguelles, y Yoel,  un militar que mide casi dos metros de alto, y  que participa en todas las torturas, para ganarse méritos.

Jorge Reyes Galindo, un residente en los Estados Unidos que entró ilegalmente en Cuba,  le confiscaron la lancha, lo multaron con 3 000 dólares  y lo sancionaron a 20 años de prisión, por el supuesto delito de tráfico de persona. Reyes solicitó en varias ocasiones el permiso de entrada al país legalmente, y se le negó, por lo que no le quedó otro remedio que entrar ilegalmente.

En el Combinado del Sur de Matanzas, se fugó, por lo que lo condenaron a 6 años más, y fue castigado dos años en el área La Polaca, de Agüica. En el mes de agosto del pasado año, intentó fugarse de esa área, fue atrapado, lo golpearon salvajemente, y lo sancionaron a 4 años más.

Al  jamaicano, Michael Sheel Vacciano, y los  Bahamenses Andrew Craig Sears, y Marvin M. Bethel,  les confiscaron una lancha  valorada en 150 mil dólares y les impusieron 11 mil dólares de multa a cada uno, por entrada ilegal al país. Cuando las autoridades cubanas cobraron el dinero, los sancionaron por tráfico de droga, y los condenaron  a 20 años.

El preso de Montenegro, de apellido Goran, estaba de visita en Cuba, junto a su hermano, cuando fue arrestado. Fue sancionado a 7 años de privación de libertad por un accidente de tránsito, donde falleció una bailarina del Hotel Nacional. Las autoridades cubanas le piden 50 mil dólares por daños y perjuicio. El carro limosina Audi, lo rentaba a 300.00 pesos CUC, moneda convertible diario.


dania@cubadentro.com

 
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