lunes, 3 de junio de 2013

Represión a presos

Dania Virgen García

En el Centro Típico de Manzanillo, Granma, el pasado 25 de mayo, a las dos de la madrugada, se prendió candela el reo de 24 años de edad, Leodani Lago Fernández. Se encuentra ingresado grave en el Hospital “Celia Sánchez Manduley”, en la sala 2 B, en terapia intensiva. Los presos culpan al  2do jefe de la prisión Lionil, según informo el reo Dionnes Montiel García.

En la misma prisión, la esposa del preso Osvaldo Pérez Gondre, Judith Castillo Ponciano, fue registrada a la fuerza el día 24 de mayo cuando tenía visita conyugal, por orden de Lionil, el 2do jefe de la prisión, y el jefe, el teniente coronel Guillermo, quienes manifestaron que ella llevaba una cámara escondida “para grabar en la prisión y darle las informaciones a la contrarrevolución”.

También al recluso Daniel Verdecía Solano, le fue propinada una golpiza. Le ocasionaron una fractura en la parte izquierda del rostro, cerca del ojo. Fue llevado a una celda de castigo sin asistencia médica.

El reo José Ramírez Sosa se cosió la boca para reclamar que lo trasladaran para su provincia. El capitán Lionil, en estado de embriaguez, con un cuchillo de la cocina del penal, le descosió la boca a la fuerza. Luego fue trasladado para una celda de castigo en la prisión de Bayamo. Informó Osvaldo Pérez.

Al reo que se inyectó excremento en una  pierna, Roberto González, lo dejaron sin asistencia médica por varios días. La doctora jefa del puesto médico, Dora Elena,  manifestó que ella no lo iba a remitir al hospital, que “donde debería estar era en una celda de castigo para que se muriera”.  El preso tuvo que ser ingresado de urgencia debido a las protestas de los reclusos, según informó el reo José Montero.

A los presos enfermos que son remitidos para el hospital, para ser atendidos por distintos especialistas, les son negados los permisos por los jefes  de la prisión manifestando que “el carro está en otros asuntos como buscar viandas”, pero en realidad lo utilizan para su uso personal.

En  la prisión  Kilo 8, más conocida por la 26, en la provincia de Camagüey, el preso Jesús Ramón Delgado  Fernández, después de ser entrevistado por el jefe de la prisión Ramón Sabina, depuso la huelga de hambre  el día 18 de mayo, pues el oficial Sabina le prometió que su situación se resolvería de inmediato.

El 21 de mayo el preso Delgado al no ser atendido y sintiéndose engañado comenzó en horas temprana a pedir desesperadamente  asistencia médica, que nunca se le dio.  El carcelero que estaba de turno, conocido por Luis la Barba,  se molestó y le roció espray en los ojos. El reo, en su desesperación,  le lanzó un recipiente de orines y el carcelero le lanzo otro recipiente más grande de la misma sustancia. Ese mismo día, el preso fue trasladado para otra celda de castigo tapiada, donde reinició la huelga de hambre.

Este preso presenta varias enfermedades, entre ellas, la inflamación en uno de sus testículos, producto de una golpiza propinada por los carceleros el pasado mes de agosto. Informó el reo Noel López González

En la prisión Cerámica Roja, en la provincia de Camagüey, destacamento 1, cubículo 6, al reo Carmelo Garrido Pérez de 54 años de edad, que recibió una licencia extrapenal de dos años a finales de 2011, luego de sufrir tres infartos  y ser trasladado de la prisión en Granma, al instituto Cardiovascular de la Habana, se encuentra preso por desobediencia, desde el pasado 10 de diciembre.

Según el preso, se encontraba en casa de unos amigos en la provincia de Camagüey, cuando los agentes de orden público  lo detuvieron. Lo sancionaron a un año de cárcel. 

Asegura la fuente que desde que está preso no le dan asistencia médica, ni  los medicamentos. Ha sufrido varias crisis. La doctora de Kilo 8 manifestó que  “no se hacía cargo de ese muerto”.  Garrido Pérez tiene que ser sometido a una operación.


dania@cubadentro.com

 
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