lunes, 28 de enero de 2013

Historias de presos paramilitares


Dania Virgen García

Esta  historia que voy a relatar parece fantástica, pero la cuenta un preso que funge como paramilitar  para los oficiales de la prisión: Carlos Alberto Atencio Hernández.

Este hombre, que lleva más de 20 años recluido, trata de sacar informaciones a los presos que colaboran con la prensa independiente, como es el caso del interno Yasser Rivero Boni, hijo de la Dama de Blanco Yaquelin Boni Echavarría, quien extingue una sanción arbitraria, impuesta por la Seguridad del Estado, en la prisión de Ariza, Cienfuegos.

Carlos Alberto Astencio Hernández, desde el pasado mes de diciembre fue trasladado al destacamento seis donde se encuentra el hijo de la Dama de Blanco,  para el mismo cubículo. En ese cubículo hay 12 reclusos, y aún no habiendo camas, los funcionarios de orden interior dijeron que tenía que quedarse “por órdenes de la dirección”.

Carlos Alberto tiene la misión, por encargo  del Departamento de  Seguridad del Estado de vigilar a Yasser, provocarlo, e intentar de desacreditar la imagen de los opositores y  los periodistas independientes.
 
De inmediato realizó un injustificado acercamiento hacia Yasser Rivero, contándole una ficticia carrera como opositor.

Le dijo que conocía a Elizardo Sánchez, a los 75 ex presos políticos de la Primavera Negra  y a esta reportera.

Cuando Yasser Rivero, en una llamada telefónica, me contó del paramilitar, le dije que se mantuviera alejado de él, pero con discreción,  para que  se diera de cuenta.

Entre otras, le contó una historia fantástica, tan dramática que es para reírse. Comenzó por decir que lleva 22 años preso, secuestrado por el Departamento  de Seguridad del Estado. Es decir, que está preso  desde niño.

Según él, su abuelo y su padre eran espías cubanos, los cuales operaban en una cedula, asentada en Cayo Hueso, Florida. Por los años 70, su padre y  su abuelo desertaron y se robaron el dinero de la red, con documentos que mostraban como Cuba le reveló a Bolivia y a la CIA, la ubicación del guerrillero Ernesto Che Guevara y sus secuaces, además de otros documentos que demostraban las actividades de espionajes de Cuba en los Estados Unidos.

Los desertores se refugiaron con el dinero en la ciudad de New York, donde compraron un apartamento en Bronx, y una granja en Manhattan. El gobierno cubano los localizó y envió una joven graduada en las escuelas de  contrainteligencia y espionaje de la KGB soviética, a los Estados Unidos, con la  misión de recuperar los documentos y asesinar a los ex agentes.

La joven se mezcló con uno de ellos, convirtiéndose en su esposa. La espía se enamoró y le reveló sus propósitos, desertando también. Más tarde, quedó embarazada.

El gobierno cubano, al perder el contacto con la joven espía, ordenó el asesinato de los tres desertores. La joven, con su amado y su suegro huyeron, pero en el intento, los dos hombres murieron. Fueron sepultados en un hueco y tapados con hormigón, en la granja de Manhattan.

La jovencita fue capturada y llevada a Cayo Hueso, donde dio a luz un 4 de julio, en una bañera de la casa donde tenía el puesto de mando  la red de espías cubanos. Fue asistida en el parto por una enfermera-espía. Luego  amenazaron con matar a la criatura y a ella si no entregaba los documentos. La joven cedió,  poniendo como condición  que el gobierno de Cuba le permitiera inscribir a su hijo único como cubano. Los   testigos cuales fueron elegidos por ella.

Según el preso paramilitar, es él. Su madre entregó un grupo de documentos sin importancia; los documentos y fotos comprometedores están en su poder, ya que su madre antes de ser asesinada por la DSE, en un hotel de la Florida EU,  se los confió a un confidente, quien pasado los años le contó lo sucedido con sus padres biológicos, y le entregó los documentos, hace unos años.

Una excavadora, accidentalmente, mientras abrían una zanja en la granja de los espías en New York, descubrió los restos de su padre y su abuelo. Los de su madre todavía no han sido encontrados.

Asegura que los espías estaban reportados como desaparecidos desde 1970, por las autoridades norteamericanas.
El gobierno norteamericano comenzó a investigar y buscar los descendientes de los espías, ya que dejaron una herencia que consiste en dos inmuebles en New York, otro  en Cayo Hueso, Florida y una cuenta bancaria que desde los años 70 hasta la fecha, por los intereses, ha alcanzado los 18 millones de dólares.

Las investigadores  llegaron a su paradero, y estando en prisión,  funcionarios y abogados de la SINA lo entrevistaron, y con la autorización del gobierno cubano, en una casa del MININT, le realizaron las pruebas de ADN, las cuales demostraron que él era el primogénito  de los espías enterrados en la granja neoyorquina. Tuvo que firmar más de 30 certificados, los cuales le ceden la millonaria herencia, y lo reconocieron como ciudadano estadounidense, el cual debía ser liberado o deportado, el pasado mes de diciembre de 2012.

 Así concluyó su espectacular novela de terror y acción,  digna de un reconocimiento literario.

Luego comenzó “el millonario estadounidense” a mencionar un listado de ex presos políticos, opositores y periodistas independiente, a quienes, según él, conoce. Dice saber sus  historias y situación actual.  Le ha mostrado a Yasser Rivero los números telefónicos de Antúnez, Elizardo Sánchez, Guillermo Fariñas y Dania Virgen García. Deben haberle sido facilitados por el DSE.

El interno Yasser Rivero lo ha sorprendido espiando sus escritos y tratando de escuchar lo que dice cuando tiene las llamadas telefónicas, o cuando habla con algún recluso.

Un día, este paramilitar me hizo una llamada telefónica, en nombre de Rivero Boni, haciéndose pasar por un amigo de Yasser que había sido puesto en libertad. Dijo que Yasser lo había enviado para denunciar la huelga de hambre de un supuesto preso, llamado Ramón Fernández García. Esta llamada quedó grabada.

Cada dos días es buscado por algún motivo por los funcionarios y entrevistado por oficiales del DSE. Más claro: sale a darles el reporte sobre Yasser Rivero Boni.

Ya fue autorizado a inmiscuirse en las charlas  de Rivero. Con sarcasmos, ofende a la oposición, provocándolo, tratando de buscar el momento para agredirlo. Una mañana,  gritó que iba a cortarle la cara al preso político.

Continuamente trata de virar a los presos que simpatizan con Boni en su contra, pero los reos no le hacen caso.

Dice que Amnistía Internacional le envía a través de Elizardo Sánchez una ayuda humanitaria de comida y 250 CUC al mes, desde hace cuatro años, pero que Elizardo se los roba.

Asegura que a algunos expresos de los 75 que están en España, él los ayuda con sus millones.

Toda esta campaña de provocaciones, difamaciones, y espionaje, es recompensada con visitas familiares y conyugales de 12 horas, y la promesa de que será indultado, un día de estos, de no sé qué año.

Varios reos le contaron al hijo de la Dama de Blanco, que este paramilitar, en sus más de 20 años en todas las prisiones  que ha estado, ha prestado servicio de todo tipo a los funcionarios de orden interior y los oficiales del  DTI y  el DSE.

Ha agredido a presos enemigos de los jefes, dando puñaladas o golpizas, en dependencia de lo que  le ordenen. Lo han puesto en libertad para ajustes de cuentas y cuando es reconocido casualmente, lo reportan como prófugo, lo atrapan y lo devuelven a la cárcel.

Refieren algunos reclusos que en los años 90 violaba  a menores presos, y en otros casos los  obligaba a que lo penetraran.

Este es el segundo paramilitar que la SE contrata contra Rivero Bonni.

El primero que usaron se encuentra cumpliendo una sanción de 10 años de privación de libertad por depravado sexual, en el destacamento 7 cubículo 5. Se llama Evaristo Iglesias Cordobés, quien dice pertenecer al Movimiento Cristiano Liberal Cubano, y dice que fue aceptado por el Programa de Refugiados.

Este preso también es un fiel colaborador y aliado de los funcionarios de orden interior y los oficiales del DTI y DSE. Presta servicio como paramilitar de disciplina, secretario y ayudante personal del reeducador, y es el encargado de confeccionar los listados de visita familiar y conyugal. Los presos lo llaman “la chivatona del destacamento”.

Según le cuentan los presos a Yasser, este paramilitar, cuando un recluso inicia una huelga de hambre, por órdenes de los guardias,  se suma supuestamente a apoyar al huelguista.

Varios presos le comentaron a Rivero Boni, que el jefe de la prisión, el mayor Yoel y el Tte. coronel Alfredo, jefe de Cárceles y Prisiones de la provincia, les han propuesto que se conviertan en sicarios “en contra del hijo de la Dama de Blanco”, lo cual han rechazado.

La integridad física del interno Yasser Rivero peligra en esa y otras prisiones del país para donde lo trasladen, solo por denunciar las violaciones, actos degradantes e inhumanos, torturas físicas y sicológicas, hacinamientos, hambruna, y otros actos violatorios por los funcionarios y oficiales del MININT.

dania@cubadentro.com

 
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