miércoles, 7 de noviembre de 2012

Robo de medicamento en la prisión del Combinado del Este


Dania Virgen García

Desde la prisión del Combinado del Este, los reos Juan González Silveira y Jorge Molinet Tapia, de la compañía 1202, aseguran ser testigos de una información facilitada por el  recluso  José Yosel Vázquez Ruiz, de la compañía 1201 del edificio uno segundo norte, según la cual, el jefe de la unidad dos, el mayor Maxwell Manduley Bermúdez trafica  estupefacientes.

“Eso no es  extraño, el 60 por ciento de los  oficiales del MININT y funcionarios del sistema penitenciario cubano son corruptos”, aseguró Molinet Tapia.

El reo Yosel Vázquez, antes del mes de septiembre del presente año era promotor central de la unidad dos. Debido a los servicios oscuros que presta al Ministerio del Interior ocupa el mismo puesto  en la unidad uno de la prisión.

De junio a agosto del año en curso el jefe de la unidad dos tuvo un faltante en la farmacia que fue detectado por  Vázquez, por lo que el  jefe de la unidad de forma conveniente, lo  utilizó  para que lo ayudara a ocultar dicho faltante.

Vázquez accedió a falsificar vales de salidas y a cuadrar el faltante, días antes de una inspección  del departamento de auditoría de la fiscalía militar.

El jefe de la unidad, el mayor Manduley Bermúdez, autorizó la venta de dichos psicofármacos poniendo en peligro a la población penal, ya que debido al consumo tan alto de estos fármacos muchos presos se vuelven adictos.

El faltante de dicho trimestre fue de 45 frascos de Carbamazepina de 200 mg, de 90 tabletas cada frasco, (4500 tabletas), Dimenhidrinato, conocido por Gravinol de 50 mg de 10 tabletas el bistles, con un faltante de 500 bistles, y la Difenhidramina, conocida por Benadrilina de 25 mg, de 10 tabletas, con un faltante de 300 bistles, y otros medicamentos como la Dipirona, Amitriptilina, y otros que fueron desviados por los oficiales del MININT para sus casas.

Los reos paramilitares que están autorizados a vender los somníferos en la unidad antes mencionada son los reclusos Jaime Ramos Rubio de la compañía 2103, Fernando San Pedro López, de la compañía 2110, y Luis Hernández Isa, de la compañía 2208.

En el mes de septiembre el mayor Maxwell Manduley utilizó por segunda vez al paramilitar Yosel Vázquez y al actual económico de dicha unidad, Dosel, para que  falsificaran en los vales los faltantes de medicamentos que tenía en la farmacia.

Estos presos eran sacados de sus compañías a las 10 de la noche y enclaustrados en la farmacia toda la madrugada para justificar dicho robo.

En este proceso de malversación se hallan involucrados los siguientes oficiales del MININT de la unidad dos: el capitán Abel, jefe de logística, el Tte. Sandino Roger, jefe del puesto médico, y la primer teniente Cristina, jefa de enfermería.

En el mes de octubre,  Yosel Vázquez denunció este hecho delictivo al  DTI,  la dirección del penal, y a la Seguridad del Estado de la prisión.  Por denunciar al mayor Manduley Bermúdez, y los demás militares involucrados, Vázquez fue trasladado para la unidad uno. Para  que se callara, y se olvidara de lo sucedido le devolvieron el mismo trabajo como promotor central de la farmacia de dicha unidad.

El preso Yosel Vázquez Ruiz afirma que al jefe de la unidad dos, Maxwell Manduley Bermúdez, le permiten todo tipo de corrupciones porque mantiene relaciones o es el esposo de una de las hijas del general Marcos, jefe de la Dirección de Cárceles y Prisiones.

dania@cubadentro.com

 
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