domingo, 28 de octubre de 2012

Familia reclama justicia


Dania Virgen García

Marcos Antonio Betancourt Lanz y Alina de la Caridad Lanz García, hermano y tía, respectivamente, de Danotty Pedroso Lanz, de 33 años de edad, quien fue hallado asesinado hace cuatro meses y medio en un apartamento que le fue prestado por Chelín Rojas Casanova, alias La Viejuca, reclaman justicia por encontrarse el caso confuso y considerar que la policía no le da la importancia debida al crimen.

En horas no precisas del día 7 de junio dos Agente del Orden Público se personaron en la vivienda sita en Calle B número 127 entre 2da  y 3ra, reparto María Luisa, en el municipio San Miguel del Padrón, donde residía Danotty Pedroso, para comunicarles a la familia que su cadáver había sido encontrado en la vivienda de Rojas Casanova, en   Pasaje 4, apartamento 6, entre 13 y 14, en la barriada de Lawton, del municipio Diez de Octubre.

El cadáver fue hallado en un edificio de dos plantas donde residen varios oficiales del MININT, refieren los familiares de la víctima.

A los familiares las autoridades no les permitieron realizar un funeral apropiado ya que el cadáver, que fue descubierto por el mal olor por un vecino nombrado Roberto, se encontraba en avanzado estado de descomposición. 

El cadáver de Pedroso, que fue muerto de una puñalada en el corazón, tenía un corte desde la altura del cuello hasta la ingle, y le faltaba la cabeza y varios dedos.

En el momento del entierro en el cementerio de Colón, la familia pudo sobornar a los sepultureros y abrir el ataúd. Fue entonces que pudieron observar cómo se encontraba el cuerpo tomándole varias fotos que según afirman, son las pruebas que poseen de cómo fue torturado antes de morir.

Danotty Pedroso, según informaciones  de varios vecinos del lugar, era un hombre tranquilo, pero cuando tomaba solía gritar ¡Abajo Fidel, Abajo la dictadura! y otras frases que no le gustaban a los vecinos. 

Refieren que el día de los hechos, un vecino limpió la escalera con cloro, cosa que nunca se había hecho.

Desde hace más de cuatro meses, Marco Antonio Betancourt, Alina de la Caridad Lanz y el resto de la familia reclaman una investigación adecuada pero no han obtenido respuesta de Medicina Legal, donde les han dado varias versiones de las causas de la muerte de Pedroso Lanz: shock hipovolémico, coágulos de sangre en la cabeza, y explican que siguen investigando. 

El oficial de Criminalística que atendió el caso reside en el mismo edificio donde se cometió el crimen.

El instructor del caso, el Capitán Henry Díaz, de la Unidad de Instrucción de Acosta, no le ha entregado a la familia el número de expediente de fase preparatoria y les ha manifestado que todavía no han podido encontrar al asesino.

El único sospechoso, Armando García Vargas, nieto de la propietaria del apartamento donde mataron a Pedroso, actualmente se encuentra en Venezuela. García Vargas estuvo detenido tres días en la Unidad de Instrucción de 100 y Aldabo. Lo consideraron sospechoso del asesinato por encontrarse el día de los hechos junto a la víctima, pero al ser  hijo de un Teniente Coronel, fue puesto en libertad.

Alina de la Caridad, es hija de Efraín Lanz Aguiar, un preso político. En 1965  fue sancionado a 12 años de privación de libertad, de los que cumplió 10 porque  durante una golpiza que le propinaron, un guardia con la culata de un fusil le fracturó la columna vertebral.

La noche del 24 de septiembre de 1982, fue atacado por desconocidos y muerto a golpes en la esquina de su casa, en la  barriada de Reboledo, San Miguel del Padrón.

Lanz Aguiar perteneció a la organización anticastrista La Rosa Blanca. Era conocido con el seudónimo de “El Águila”. Fue masón, y  Caballero de la Luz.

Su hijo, Bárbaro Efraín Lanz García, en  1967, a los 16 años, también fue preso por motivos políticos.

Nota: Las fotos del cadáver de Danotty Pedroso no se muestran por ser demasiado crudas.

dania@cubadentro.com

 
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