martes, 25 de septiembre de 2012

Una sola sierra en todo el hospital


Dania Virgen García

El pasado lunes 17, en horas de la mañana, mi hermana, Edith María García, se personó en el Hospital “Miguel Enríquez”, más conocido como la Benéfica, en el municipio Diez de Octubre, con un  fuerte dolor e inflamación en el brazo izquierdo, producto  de un yeso que le fue puesto en el cuerpo de guardia del Hospital Ortopédico Fructuoso Rodríguez.

Resulta que el sábado 15 del presente mes, en horas de la tarde, Edith María acudió al Hospital la Benéfica, a la consulta de ortopedia del cuerpo de guardia producto de una caída donde se lastimó el brazo izquierdo. Pero en dicha consulta no había yeso, ni estaba trabajando el técnico de rayos X, por lo que todos los pacientes tuvieron que dirigirse a otros hospitales.

Fue entonces que mi hermana, se dirigió al hospital ortopédico “Fructuoso Rodríguez”.  Se encontraba de guardia el médico Leonardo, quien según afirma Edith María, estaba muy disgustado. Le expresó en tono descompuesto: “¿hasta cuando los médicos de la Benéfica nos van a seguir enviando pacientes?”.

Sin hacerle una placa de rayos X, el doctor Leonardo mandó que le pusieran un yeso. Esto trajo como consecuencia que a las ocho de la mañana del pasado lunes 17, mi hermana, adolorida,  tuviese que dirigirse a La Benéfica.

En la consulta del cuerpo de guardia, parece que los médicos solo  atendían a sus amigos. A  una señora  le quitaron el yeso de una  pierna delante de mi hermana, pero cuando esta pidió de favor  que le retiraran el yeso, por la inflamación que tenía y los dolores que sentía, los médicos le manifestaron que tenía que dirigirse a la consulta que comenzaba a las 11 de la mañana, porque solamente había una sola sierra para todo el hospital, por lo que  ellos no podían hacer nada con su situación, que tenía que pedir el último (la consulta era por orden de llagada)  y esperar su turno.

Edith María García se dirigió a la oficina de atención a la población para quejarse. Allí   trabajan dos secretarias, pero no están capacitadas para resolver los problemas del hospital, son  ceros a la izquierda, porque los médicos se creen superiores a todo el personal que trabaja por debajo de ellos.

Al final, mi hermana no pudo quitarse el yeso. Los médicos no quisieron retirárselo, entre otras razones que le dieron al final de la contienda, porque “el yeso había sido puesto en otro hospital.”

Después de tantos problemas, Edith María tuvo que dirigirse al hospital Fructuoso Rodríguez. Después de las tres horas que paso en la Benéfica, tuvo que pasar dos horas más buscando al médico que le ordenó ponerle el yeso el sábado pasado, ya que en este hospital tampoco querían retirarle el yeso porque el que le pertenecía es el hospital  del municipio Diez de Octubre.

El médico Leonardo finalmente nunca le dio la cara a mi hermana. Un médico que se apiadó de sus lágrimas y gritos, le retiró el yeso, además de aconsejarle que se dirigiera a otro hospital para que le reconocieran el brazo porque tenían que realizarle bloqueo, placa, y posible cirugía.

En esta  potencia médica, para que te atiendan bien en un hospital, tienes que dar dinero o ser amiga de algún médico. De lo contrario, te puedes morir. Por eso hay tantas quejas de los hospitales, y mueren tantas personas que  los médicos nunca pagan.

dania@cubadentro.com

 
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