domingo, 12 de febrero de 2012

Joven asesinado por médicos de la prisión del Combinado del Este

Dania Virgen García

 

Desde el Combinado del Este, el preso Daniel Pérez Díaz informa acerca de la muerte de un joven recluso por negligencia médica.

 

El joven Leonardo Brindis Villalobo de 22 años de edad, falleció en la noche del pasado 3 de febrero , a las 12 y 5. Se encontraba ingresado en el hospital nacional de reclusos, (HNR), en la sala B. Tenía glicemia.  6 días antes se le había realizado un examen de hemoglobina y la tenia en  6.

 

Su madre, al saber  del estado en que se encontraba su hijo, se dirigió al hospital donde anteriormente se atendía Leonardo. La doctora Rosa, quien fue su medico desde hace varios años, coordinó con los médicos  del HNR, para darle ingreso en su hospital de urgencia. La doctora teniente  Elisa, y el doctor Plana, no accedieron al traslado negándole la atención urgente al preso, que se encontraba con fiebre de 40 grados desde hacia cinco días.

Leonardo Brindis, tenia presentada la petición de licencia extrapenal desde hacia un año, y se la habían negado.

 

Este enfermo apenas comía porque no recibía su dieta adecuada, que era carnes y verduras. Los médicos de la prisión consideraban que su enfermedad era fingida, “que estaba filmando”.

 

El 2 de febrero Brindis intentó suicidarse tomándose 8 tabletas de carbamazepina. Manifestó a la fuente que antes que los funcionarios del penal lo mataran, se suicidaría.

 

La jefa de la sala, la teniente Elisa, cuando supo lo ocurrido,  gritó  que él no tenía nada, que se levantara de la cama. El paciente, con 39 grados de fiebre, fue conducido al baño, donde le tiró agua fría y le restregó el cuerpo con una escoba, tirado en el piso. Unos presos comunes que trabajan en el hospital tuvieron que levantarle la cabeza para poder bañarlo. La doctora manifestó que él se merecía que lo trataran de esa manera, y que se le daría el alta médica.

 

Cuando murió  llevaba 5 días en huelga de hambre, en la sala de orden interior, del HNR. Estaba muy débil y como no podía valerse por sí solo, se defecaba y se orinaba en sus ropas,

 

En horas de la madrugada, varios funcionarios de orden interior fueron a verificar  lo sucedido. Al saber la verdad, quisieron comprar con promesas de beneficos a Daniel Pérez Díaz y el preso político Raúl Rodríguez Soto, por ser los testigos visuales del asesinato, pero  no aceptaron la propuesta.

 

En la mañana del día 4 de febrero, los presos políticos Raúl Rodríguez Soto, presidente del Movimiento 10 de diciembre, y Daniel Pérez Díaz, delegado de dicho movimiento realizaron una protesta pidiendo que se investigara las circunstancias de la muerte de Brindis, y denunciando que en el HNR se estaba asesinando y torturando a los presos enfermos.

 

“Los médicos tuvieron que comparecer antes las autoridades de control interno del penal, pero sin tener problemas con la justicia, todo quedó ahí”, comentó la fuente.

 

Este es el segundo preso que muere en una huelga de hambre en menos de dos meses. El primero fue Wilman Villar Mendoza, de 31 años de edad.

 

dania@cubadentro.com


 
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