domingo, 29 de enero de 2012

El plan económico de este año

Aimée Cabrera

 

Luis Manuel Castañedo, secretario general de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) en la capital accedió a una entrevista con reporteros del Trabajadores el 9 de enero del 2012.

 

“Uno de los objetivos esenciales que tiene la discusión del plan es lograr la activa participación de los trabajadores en la identificación de las reservas productivas en sus centros”-opinó Castañedo.

 

Más adelante el líder sindical capitalino admitió como en el proceso preparatorio, han tenido el apoyo de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba, apostando por un éxito rotundo, una vez que se realice la discusión del plan económico, y aclaró que dicha preparación comprende al sector productivo y al presupuestado.

 

No estuvo de acuerdo en que los dirigentes puntualicen más en la productividad y el salario, sin embargo, el análisis de los presupuestos es deficiente, sobre todo en sectores tan importantes como el de la salud y el de educación.

 

“En el sector presupuestario es preciso hacer énfasis en el comportamiento  de los gastos  en bienes materiales y servicios, examinar de una manera más objetiva el uso del combustible y portadores energéticos y continuar observando las normas e índices de consumo y normas unitarias de gastos”- enfatizó.

 

“Esta no es la asamblea del sindicato, es la de todos los trabajadores  en función  de concretar su papel como activos participantes en la economía. Tenemos que lograr que el colectivo esté comprometido con el plan, por lo tanto a la hora de explicarlo no puede ser solamente en cifras, hay que presentarlo y exponer el aseguramiento que se tiene para él”-puntualizó.

 

Añadió a continuación que con frecuencia,  el plan es analizado sin tener en cuenta las contrataciones; situación que le resta “seriedad” al ser presentado, y que va en detrimento de los resultados en la producción, en la calidad y en los salarios de los trabajadores.

 

Hasta aquí tal parece que el secretario general de la CTC en La Habana no daba posibilidad a los periodistas de que le hicieran  preguntas relacionadas con otros aspectos relacionados o no, con el plan y la atención al trabajador, el ahorro y otros temas.

De nuevo se observa en cada respuesta las palabras de un dirigente acostumbrado a hablar mucho, subrayando aspectos esenciales, pero en la concreta, quienes se mantienen desempeñando los puestos de trabajo en cualquier sector,  sufren los mismos problemas de siempre.

 

Entre los más inexplicables están los bajos salarios en pesos, las pocas o nulas estimulaciones, el chantaje para obtenerlas, el estar esclavizado a lo que plantee la administración del centro, pues el sindicato no se le enfrenta, y escucha a su manera a los afiliados.

 

“¿Un día normal de trabajo?, Bueno para mí los días de trabajo no son normales. Voy al trabajo de lunes a viernes y tengo media hora de almuerzo que lo tengo que llevar, o gastar dinero en comer cualquier cosa en la calle. Donde trabajo no hay condiciones, el buró, el archivo, todo viejo y roto, el ventilador apenas echa fresco, la computadora siempre tiene algo, es  viejísima”.

 

“Para que nos den algo (estimulación)- agrega- no puedes tener ni una llegada tarde pero no hay transporte garantizado, muy pocos hablan en las reuniones del sindicato, ya todo está preparado, y hay de quien no esté de acuerdo o se abstenga, a ese ‘se la apuntan’ y en cuanto puedan lo sancionan o lo botan”-relata una trabajadora de personal que pide anonimato.

 

Por eso es risible escuchar a Castañedo cuando resume que “El sindicato tiene que preocuparse más junto a la propia administración por contar con las condiciones mínimas necesarias para determinadas labores, sobre todo en los presupuestos para los medios de protección y lo concerniente a la salud de los trabajadores”.

 

O ante el cuestionamiento sobre la prioridad de  los inventarios y las cuentas por cobrar; en esa respuesta  enfatiza que “los trabajadores tiene que reclamar que se les informe sobre tales asuntos, porque la acumulación de inventarios y cuentas por cobrar llevará a la empresa a no tener la liquidez necesaria para honrar sus compromisos, incluyendo el pago del salario a los trabajadores. El crecimiento desmedido de las cuentas por cobrar es caldo de cultivo para el desorden, la indisciplina, el delito y el robo y pudieran esconder pérdidas y faltantes. Todos los problemas que afecten a la economía hay que analizarlos con los trabajadores”.

 

Un parlamento correcto, lo que no se especifica es la nacionalidad de estos trabajadores, o si es una obra de teatro de un grupo aficionado cuya obra muestra algunos de los desmanes que ocurren en la vida laboral cotidiana del cubano medio, quien está atrapado por todas partes, acorralado, y no goza de sus derechos,  mucho menos de un reconocimiento a su labor; situación que puede observarse en los últimos tiempos, cuando una cifra considerable de trabajadores, con hojas de servicio impecables, han quedado disponibles por la desapariciones o funcionamientos empresariales.

 

Trabajar por más de 30 o 40 años en una entidad y dar todo de sí , se convierte en la posibilidad de dejar sin empleo a un trabajador, o sugerirle actividades que nada tienen que ver con su perfil profesional, que es lo mismo que decirle en buen cubano, “arréglatelas como puedas”.

 

Para Castañedo acostumbrado a  arengar a los obreros, lo más importante es que “los trabajadores y dirigentes sindicales estamos en la obligación de prepararnos más para convertirnos en activos participantes en el análisis de los temas económicos. Ese es el mayor aporte que puede hacer la clase obrera en la instrumentación de los Lineamientos aprobados en el Sexto Congreso del Partido”-expresó para concluir.

 

“Aquí hay que jugarle cabeza a ‘esta gente’ (gobierno) y lo que no te puedes es morir de hambre.  A mí no me da pena ganarme la vida vendiendo por la calle, a mi hijo tampoco. Esto nos da para vivir mejor que si estuviéramos en un trabajo ganando una miseria y aguantándole pesadeces al jefe. Ya veremos en que para esto”-dice un vendedor de vegetales y frutas, sonríe y comienza a mover su caretilla cuesta arriba con la ayuda de su hijo, encargado además de pregonar los productos.

 

Fuente: Plan de la economía 2012: La asamblea de todos los trabajadores por María de las Nieves Galá y Evelio Tellería. Trabajadores 9 de enero 2012.Pag 16.

 

aimeecabcu2003ster@gmail.com


 
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